Oxitocina: La hormona de los lazos afectivos.

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Los seres humanos estamos compuestos por infinidad de mensajeros, neurotransmisores, feromonas y las famosas hormonas quienes permiten que desarrollemos nuestro potencial biológico en diferentes etapas de la vida.

Las hormonas son una sustancia secretada por diversas células que cumplen el rol vital de llevar información a otras células, órganos y sistemas complejos de nuestro organismo, para su correcto funcionamiento, las hormonas pueden ser naturales y artificiales o sintéticas, su deficiencia o mal funcionamiento pueden generar desequilibrio y enfermedad.

Hoy hablaremos de la Oxitocina: conocida por ser la hormona del amor y la felicidad, mucho se ha dicho de esta sustancia que viaja por todo nuestro cuerpo y que es liberada por la hipófisis o glándula pituitaria y se conecta con el hipotálamo (Ver imagen).

¿Por qué es importante conocer esta hormona?

La oxitocina regula múltiples funciones de nuestro organismo y se ha demostrado en diversos estudios su rol primordial en la construcción de los vínculos y lazos afectivos de los seres humanos y animales, esta hormona interviene en el proceso del embarazo, parto y la producción de leche, no solo cumple su función biológica de preparar el cuerpo para este trabajo y proceso único de alimentación, también  “la secreción de oxitocina modula áreas relacionadas con la emoción y la recompensa, promoviendo el lazo afectivo con la cría” (Fernandez-Duque, 2008) este lazo es el amor maternal que se refuerza en cada intercambio de miradas, tacto, sincronía y respuesta de la diada madre-cría, y de otras figuras de cuidado.

También se ha demostrado en estudios de diversos países, que la oxitocina es una hormona que podemos aumentar, es decir podemos hacer algo para aprovechar sus múltiples beneficios: el contacto con otros, el refuerzo de las relaciones que nos generan placer, la risa con otro, un abrazo, y las actividades que nos generen bienestar, deben ser identificadas y reforzadas a través de los hábitos y su valoración consciente.

Respecto al lazo afectivo y la regulación de la conducta recomiendo la docuserie Bebés de la plataforma Netflix en el que un equipo de científicos de diferentes partes del mundo (neurólogos, psicólogos, pediatras, investigadores) dan seguimiento a 15 bebés durante un año, permitiendo acceder a los numerosos y complejos cambios que atraviesan los bebés. Con respecto a el tema de este artículo encontramos el capítulo 1 “Amor” (1ra temporada) y capitulo 4 “Las relaciones” (2da temporada) que explican de manera científica y observable lo importante de las interacciones con las figuras de cuidado en los primeros años para el sano desarrollo de la vida adulta, también se explica  qué sucede cuando se priva al bebe y no se da respuesta a la demanda de atención, cuidado, la mirada, o el lenguaje hablado y gestual.

La oxitocina es responsable y protagonista de manera integral en nuestra experiencia vital, ahora ya sabes que nosotros también podemos identificar como se encuentran  nuestros niveles hormonales: revisa cómo son tus vínculos, tus respuestas emocionales y conductuales, la confianza que generas y sientes de los otros, la empatía, y la capacidad de estar en estados de calma o meditación.

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Bibliografía

Fernandez-Duque, D. (2008). Bases cerebrales de la conducta social, la empatía y la teoría de la mente. Pensilvania, Estados Unidos.: Villanova University.

Serie Netflix.  https://www.netflix.com/ar/title/80117833


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Seguir Marcela Moreno:

Licenciada en Psicología (Universidad de Belgrano), Especialista en Psicoterapia Individual y Grupal (Universidad Maimónides), actualmente estoy interesada en los aportes y herramientas de las terapias de tercera generación.

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