Profecías Autocumplidas: Cuando se hacen realidad nuestras creencias.

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La forma de pensar, actuar y de ser de todos nosotros va generando expectativas y prejuicios de lo que se piensa o se hace. Las cuales, entran en un interjuego con las de los demás, entendiendo, como se expuso en otros artículos, que somos seres sociales desde que nacemos, nos nutrimos de la interacción con un otro, el cual es poseedor de sus propias creencias, expectativas, juicios y prejuicios. Por lo tanto, en este sentido, todos podemos ser blanco de ellas.

Ahora bien, ¿Cómo influye en nuestro actuar ésta dinámica? En principio, es importante mencionar brevemente algunos conceptos expuestos por la Terapia Cognitiva:

  • Creencias: Aquello que nos permite darle sentido al mundo, construyéndose y generalizándose a través de la experiencia. Son el resultado directo de la relación entre la realidad y los esquemas (utilizados para localizar, codificar, diferenciar y atribuir significaciones a los datos del mundo). Se expresan a través de los pensamientos automáticos. Sin embargo,  muchas veces ocurre, que al procesar la información proveniente de la realidad pueden producirse ciertas alteraciones denominadas distorsiones o errores cognitivos.
  • Tríada Pensamiento – Conducta – Emoción: Cada componente posee una influencia recíproca, es decir, según piense, voy a actuar y consecuentemente sentir.

Entendiendo lo anterior, es posible referirnos al concepto de Profecía Autocumplida la cual es un proceso donde las creencias falsas sobre algo determinan nuestro comportamiento, guiándonos y haciendo que dichas sean posibles. Sucede que las expectativas o creencias de que un suceso ocurra aumentan las posibilidades de que efectivamente así sea. Por lo tanto, si definimos una situación como real, ésta va a ser real en sus consecuencias. Estas expectativas o creencias pueden provenir tanto del mundo interior como del mundo exterior, por ejemplo: de las exigencias de un puesto de trabajo, de nuestros padres, sobre el rendimiento académico que otra persona piensa que tenemos que tener.

Vayamos a un ejemplo: Cumplo con las características para un puesto de trabajo, pero debido a otras experiencias pienso que no voy a ser seleccionado, además, desde chica me dijeron que no era capaz de conseguir lo que quisiera y actualmente mi grupo de pertenencia piensa que no puedo lograrlo, por ende, lo más probable es que me predisponga y actúe (sin darme cuenta) para no quedar escogida en ese trabajo pese a estar preparada para el mismo. En este punto, también puede verse el funcionamiento de la tríada mencionada anteriormente: Pienso que no voy a ser seleccionada, me siento desmotivada y por ende actúo consecuentemente a dicha emoción dando una imagen distorsionada para dicho puesto, lo que impide demostrar mis potencialidades.

Concluyendo, si bien se entiende que cambiar nuestras creencias no es tarea fácil, como tampoco lo es ser conscientes que nuestra forma de pensar afecta a nuestra conducta y la manera en que nos sentimos, lo cual constituye uno de los objetivos del trabajo psicoterapéutico, es importante comprender ésta manera de funcionar para poder realizar un paso en el camino del cambio.

Cualquier consulta o comentario, será bienvenido.


Bibliografía

Camacho, J. (2003). El ABC de la terapia cognitiva. Buenos Aires.

Castillo, R. (2014). El efecto Pigmalión ¿Hasta qué punto determina nuestro futuro la visión que los demás tienen de nosotros?. Madrid.


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Seguir Daiana Lamberti:

Soy Licenciada en Psicología (Universidad de Belgrano), Especialista en Psicoterapia Integrativa con Orientación Cognitiva (Universidad de Mar del Plata). Me he formado en evaluación neuropsicológica y psicodiagnóstico. Actualmente, me encuentro ampliando mis estudios en Neuropsicología, rehabilitación y estimulación cognitiva. Me desempeño en el área de la educación y en la atención clínica de pacientes con diferentes perfiles cognitivos y diagnósticos, ejerciendo desde el compromiso, responsabilidad, pasión e idoneidad.

2 Respuestas

  1. Lorena
    | Responder

    Excelente artículo.
    Aprender a disfrutar el momento con mi sentir dejando de lado mis creencias.
    Gracias

    • Daiana Lamberti
      | Responder

      Gracias por tu aporte!

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