Estrés: Una aproximación integral a sus causas y consecuencias.

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Con frecuencia utilizamos la expresión “estoy estresado” al sentirnos cansados, preocupados, con temor, tristes, irritables, al tener dificultad para manejar de forma adecuada las situaciones que nos causan frustración, pero, ¿realmente sabemos a qué nos referimos? ¿Lo que sentimos es estrés o solamente cansancio? Los invito a profundizar este concepto, para conocerlo y poder comenzar a “tomar cartas sobre el asunto” si estamos sintiéndolo, ya que es importante poder reconocer qué nos sucede, llamarlo por su nombre, para poder accionar en consecuencia.

El estrés es una amenaza real o supuesta a la integridad física o psicológica, es decir, es un estado que atenta contra la homeostasis (equilibrio interno), ante la cual nuestras capacidades para afrontarla parecen no ser suficientes. Como consecuencia se obtiene una respuesta al estrés que puede ser fisiológica, conductual o emocional, cuyo objetivo es restablecer dicha homeostasis (Chrousos y Gold, 1992; McEwn, 2000; Sapolsky, 2004; Steptoe,2000; en Daneri, 2012).

Las fuentes de estrés (amenazas) pueden ser diversas y clasificarse como exógenas (ambientales, cambios en la alimentación, consumo de sustancias, presiones en el trabajo o estudio, etc.) o endógenas (frustración, ansiedad, sobrecarga emocional, es decir, propias del organismo).

Popularmente el concepto de estrés tiene una connotación negativa, pero es importante saber que puede cumplir con una función adaptativa, al ser una reacción natural del organismo en respuesta a un desafío físico y/o emocional. En este punto, hacemos referencia al término de “eustrés”, siendo el mismo una respuesta de afrontamiento que permite al organismo adaptarse y sobrevivir, representando un beneficio (Broom, 1996; Terlouw, Schouten y Ladewig, 1997). Aquí nos remitimos al estrés agudo, el cual permite agilizar las respuestas a los estímulos, fortalecer el sistema inmunológico, mejorar la memoria inmediata y estimular las funciones cognitivas, lo cual nos ayuda a responder de forma funcional a la “amenaza” o demanda en cuestión. Por ejemplo, un estudiante se encuentra rindiendo exámenes y necesita estar al máximo de sus capacidades, al terminar el periodo de examen, se engripa. Sin embargo, cuando el estresor desborda la capacidad de control del sujeto y se prolonga en el tiempo, se produce una excesiva activación psicofisiológica desarrollando consecuencias perjudiciales para la salud del sujeto, lo cual se denomina distrés, presente en el estrés crónico.

Ahora bien, entendiendo que la persona es un ser integral, constituido por una mente, un cuerpo y un alma indivisibles, es importante saber qué sucede en nuestro cerebro al encontrarnos frente a un estresor, haciendo referencia a la respuesta fisiológica del estrés, la cual nos permite responder a una situación de emergencia con todo nuestro potencial físico, para lograr superar el peligro, adaptándonos a las circunstancias que nos rodean (Cannon, 1915 en Moscoso), a grandes rasgos, en nuestro cerebro sucede lo siguiente:

  1.  Frente al estresor se activa la vía que libera dopamina (importante para la función motora del organismo) para generar una respuesta anticipada al estrés.
  2. Se activa la amígdala generando una respuesta de miedo hacia el estímulo.
  3. Se activa el eje hipotálamo-hipofisis-suprarrenal, y luego de activarse otros procesos, la glándula suprarrenal libera cortisol.
  4. Finalmente, se libera noradrenalina preparando al cuerpo para la acción (por ejemplo, tener que huir).

Al vivenciar estrés crónico, se produce un exceso de cortisol en sangre, lo cual equivale a decir que nuestro cuerpo está en un estado de lucha interna constante y todos los sistemas indispensables para la supervivencia se ven afectados, lo cual produce alteraciones, por ejemplo, en el ciclo de sueño – vigilia, en la memoria y en la concentración, entre otras.

La respuesta fisiológica de nuestro cuerpo al estrés, puede ser desencadenada por factores psicológicos, es decir que, las variables psicológicas pueden modular la respuesta al estrés. Por lo tanto, es posible hacer referencia a la respuesta emocional,caracterizada por síntomas de ansiedad, irritación, ira, preocupación, tristeza, pánico y desesperanza. Sucede que, frente ante el estímulo estresor se realiza un proceso de evaluación cognitiva del mismo, donde la percepción del individuo sobre aquel y sobre los recursos personales con los que se cuenta para enfrentar la amenaza toman un rol esencial. Por lo tanto, este proceso va a determinar la forma e intensidad de la reacción emocional producida por el estímulo estresor en cuestión. Es por ello, que dicha evaluación va a depender fundamentalmente de los rasgos de personalidad, la autoeficiencia percibida, la experiencia previa con el estímulo estresante y nivel de soporte social (Lazarus y Folkman 1984, en Moscoso).

 A su vez, la respuesta emocional se encuentra sujeta a los diferentes tipos de afrontamiento (Lazarus en Daneri, 2012):

  1. Afrontamiento dirigido al problema: la persona enfrenta directamente el problema.
  2. Afrontamiento dirigido a la emoción: Se intenta minimizar el estado emocional sin enfrenta el problema que los ocasiona.

Por lo tanto, es posible afirmar la existencia de factores psicológicos que producen respuestas de estrés por sí mismos o hacen que la “amenaza” parezca aún más estresante. Los cuales pueden ser (Daneri, 2012):

  1. Pérdida de control o de predicción: El poder predecir la aparición de un estresor modifica la respuesta ante el mismo, como también tener la capacidad de controlarlo reduce la respuesta de estrés.
  2. Imposibilidad de descargar la frustración: Se debe a que podemos enfrentar mejor al estresor, al descargar nuestra frustración haciendo algo que nos distraiga del estresor pudiendo descargar la energía acumulada que se generó en nuestro cuerpo como respuesta al estrés para poder responder al estímulo.
  3. Falta de red de contención social: Se debe a que a estar en interacción con otros ayuda a disminuir el impacto del estresor.

Luego de haber realizado este recorrido ¿Qué podemos hacer para disminuir el estrés?

  1. Realizar técnicas de relajación y/o Mindfulness.
  2. Ejercicio físico.
  3. Dormir adecuadamente.
  4. Realizar algún hobbie: manualidades, pintura, arte, deportes. Son muchas las opciones y dependen del interés individual.
  5. Continuar interactuando con tus amistades, seres queridos.
  6. Aprovechar de los beneficios de escuchar música.
  7. Hacer lo que te hace feliz!
  8. Recordar que cierto nivel del mismo es adaptativo y nos ayuda a afrontar las demandas. Sin embargo, no te olvides que si notas que no te alcanzan las herramientas para afrontar determinadas situaciones, podes acudir a un profesional.

Si queres ahondar en el tema y recibir más información, no dudes en escribirnos.


Bibliografía

  • Daneri, M.F. (2012). Psicobiología del Estrés. Universidad de Buenos Aires, Argentina.
  • Molina Jiménez, T; Gutiérrez Garcia, A: Hernández Domínguez, L; Contreras, C. (2008). Estrés psicológico: Algunos aspectos clínicos y experimentales. Anales de Psicología, Nº 4, 353 – 360.
  • Moscoso, M. (2010). El estrés crónico y la Terapia Cognitiva Centrada en Mindfulness: Una nueva dimensión en psiconeuroinmunología. Persona, 13, 11-29.

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Seguir Daiana Lamberti:

Soy Licenciada en Psicología (Universidad de Belgrano), Especialista en Psicoterapia Integrativa con Orientación Cognitiva (Universidad de Mar del Plata). Me he formado en evaluación neuropsicológica y psicodiagnóstico. Actualmente, me encuentro ampliando mis estudios en Neuropsicología, rehabilitación y estimulación cognitiva. Me desempeño en el área de la educación y en la atención clínica de pacientes con diferentes perfiles cognitivos y diagnósticos, ejerciendo desde el compromiso, responsabilidad, pasión e idoneidad.

4 Respuestas

  1. Marcela
    | Responder

    Excelente, gracias por la informacion.

    • Daiana Lamberti
      | Responder

      Hola Marcela, gracias por tu comentario!
      Saludos.

  2. manuela
    | Responder

    gracias por la información, espero que continué subiendo información de valor 😀 y uso las pelotas antiestres http://squishy.website/ y me sirven hasta ahota. pero intentare aplicar todo lo aprendido

    • Daiana Lamberti
      | Responder

      Hola Manuela! Es importante identificar cuando nos sentimos estresados, cuál es la fuente de estrés y poder buscar una solución para sentirnos mejor, lo cual varia en cada persona.
      Agradezco tu interés por el artículo!
      Saludos.

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